Ayer a la tarde cuando volvía para mi casa me llama mi mamá para decirme que Valentín tenía fiebre.
Me apuré lo mas que pude y en el viaje me acordé que desde que nació nunca tuvo fiebre, ni siquiera las vacunas le levantaron temperatura.
Cuando llegué a casa el termómetro decía 39°C.
Bajé un cambio y traté las cosas con calma.
Le dí el milagroso Ibupirac tal como me lo aconsejó el pediatra de cabecera.
Llamé para pedir pediatra a domicilio y me dijeron que la demora era de 2 horas...
En el mientras tanto la fiebre bajó.
Las horas pasaron y el médico no aparecía y cada vez que llamaba para reclamar me decían que en menos de 90 minutos llegaba.
Nos quedamos dormidos porque Valen estaba mejor
A eso de las 12 se despierta Valen llorando, volaba de fiebre.
El médico no había venido.
Sola con los 2 no había mucho que pudiera hacer a esa hora.
De inmediato lo metí en el baño y reclamé el pediatra.
Valen mejoró pero no se podía dormir.
Verlo así con los ojitos llorosos se me partía el alma.
Por suerte Fran dormía.
El pediatra cayó a las 4 de la mañana..si si, así como lo leen.
Por suerte no es nada, los pulmones estan perfectos, tan solo es una gripe.
Nos dió antibióticos y ya está todo bien otra vez.
Cuando llegué a mi trabajo, el primer llamado era del padre de los chicos.
Le comenté lo ocurrido.
Se puso a llorar diciéndome que no sabe que hacer.
Le dije que tenía mucho trabajo y que no podía hablar.
cri cri cri cri cri
17 julio, 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

2 comentarios:
Lo del padre de los chicos, sin comentarios.
En cuanto a las demoras de los médicos, es así, el sistema está colapsado!
Ani: a veces no sé si me está tomnando el pelo porque hasta me dijo: si a vos se te ocurre que pueda hacer algo avisame porque a lo mejor no me doy cuenta........
El pediatra me dijo lo mismo que vos, el sistema está colapsado.
Si teniendo una prepaga pasa esto, que le queda al resto........
Publicar un comentario